El ajuste fiscal 2025 ya quedó definido con la expedición del Decreto 0449 de 2026. Este ajuste impacta directamente el costo fiscal de los activos fijos y la utilidad en su venta.
Para los contadores que revisan la determinación del impuesto, este punto es clave. No aplicar bien el ajuste puede alterar la base gravable y generar diferencias frente a la DIAN. En este artículo revisamos qué trae el decreto y cómo aplicarlo correctamente a tus clientes.
El ajuste fiscal 2025 permite actualizar el costo fiscal de los activos fijos. Este mecanismo reconoce el efecto de la inflación en el valor del activo antes de calcular la utilidad en la venta.
Su aplicación está regulada por el Estatuto Tributario. El decreto define el porcentaje y las reglas que se deben aplicar según el tipo de contribuyente y activo.
Para aplicar correctamente el ajuste, debes tener en cuenta:
El ajuste fiscal 2025 no es solo un requisito normativo. Bien aplicado, permite mejorar la determinación del impuesto y evitar sobrecostos fiscales.
Este ajuste es especialmente relevante cuando se presentan operaciones de venta de activos.
Aplicar correctamente el ajuste permite:
Este beneficio se ve en operaciones como:
El ajuste fiscal 2025 requiere un análisis previo. No basta con aplicar el porcentaje. Es necesario validar la naturaleza del activo y la norma aplicable.
Este punto es donde suelen presentarse errores en la práctica.
Sigue estos pasos para aplicar el ajuste correctamente:
Con el Decreto 0449 de 2026, la tabla del artículo 73 incluye una nueva categoría para los bienes raíces rurales dedicados a actividades agropecuarias.
Ahora debes clasificar los bienes raíces así:

Esta clasificación debe revisarse con cuidado. Una mala ubicación del activo puede afectar el costo fiscal y generar una posible inexactitud en la declaración.
En resumen, el ajuste fiscal 2025, definido en el Decreto 0449 de 2026, es un elemento clave en la determinación del impuesto de renta.
No se trata solo de aplicar un porcentaje. Se trata de validar la naturaleza del activo, aplicar la norma correcta y asegurar la consistencia del cálculo.
Además, la nueva clasificación de bienes raíces y la aplicación del artículo 73 exigen una revisión más detallada en cada caso.
Si quieres reducir errores y tener mayor control en este proceso, puedes apoyarte en herramientas como Contadia para validar la información antes de presentar la declaración.
1. Generalidades (residencia fiscal, obligados a declarar, fechas para declarar)
2. Patrimonio (bienes personales, negocio propio, deudas, patrimonio líquido)
3. Sistema de cedulación (rentas de trabajo, honorarios, rentas de capital, rentas no laborales, cédula general, cédula de pensiones, cédula de dividendos)
4. Ganancias ocasionales (venta de activos, herencias, otras)
5. Liquidación privada del impuesto (liquidación sobre rentas gravables, descuentos, retención en la fuente, anticipos)
6. Siete declaraciones de renta completas para que practiques.