El impuesto al patrimonio en 2026 en Colombia vuelve al centro del debate tributario. Lo que inició con la Ley 2277 de 2022 como un tributo dirigido a grandes patrimonios de personas naturales ahora se ha ampliado mediante decretos de emergencia económica que extienden su alcance a las personas jurídicas. La medida busca aumentar el recaudo para atender la crisis hidrometeorológica declarada en el país, pero también ha despertado críticas sobre su impacto en la inversión, la seguridad jurídica y la capacidad contributiva.
Colombia enfrenta un escenario fiscal complejo. A través de decretos expedidos durante la emergencia económica, como el Decreto 0173 de 2026, el Gobierno decidió ampliar el alcance del impuesto al patrimonio para incluir a las empresas. Esta decisión se suma a lo establecido inicialmente en la Ley 2277 de 2022, que creó el impuesto como un tributo permanente enfocado en los grandes patrimonios de personas naturales.
Para entender el alcance del impuesto al patrimonio en 2026 es importante considerar la Unidad de Valor Tributario (UVT):
La actualización catastral y la inflación han hecho que este umbral incluya cada vez más contribuyentes dentro del alcance del impuesto.
Desde la perspectiva del Estado, el impuesto al patrimonio en 2026 cumple funciones de recaudo fiscal y de control tributario. El Gobierno sostiene que este tributo permite financiar programas públicos y responder a situaciones excepcionales que requieren recursos inmediatos.
El principal argumento del Gobierno es la necesidad de recursos para atender la crisis hidrometeorológica declarada mediante el Decreto 0150 de 2026.
A diferencia del impuesto de renta, que se liquida anualmente, el impuesto al patrimonio permite obtener recursos de forma más rápida para financiar el gasto público en contextos de emergencia.
Además, la normativa incluye mecanismos orientados a reducir la evasión fiscal. Entre ellos se destaca lo previsto en el artículo 295-3 del Estatuto Tributario, que establece reglas para la valoración de acciones y participaciones con el fin de evitar que los contribuyentes reduzcan artificialmente el valor de sus inversiones para quedar por debajo de los umbrales establecidos.
Aunque el impuesto busca aumentar el recaudo fiscal, también ha generado cuestionamientos desde el sector empresarial y desde algunos expertos tributarios. Las críticas se centran en su impacto sobre la inversión, la estabilidad normativa y la presión fiscal sobre el capital acumulado.
Uno de los principales problemas señalados es que el impuesto grava la posesión del patrimonio y no su rentabilidad.
Esto significa que una empresa podría verse obligada a pagar el impuesto incluso si sus activos no generan ingresos suficientes.
Para las empresas, entender el impuesto al patrimonio en 2026 implica analizar cómo puede afectar su planificación financiera y tributaria. Este tributo se calcula sobre el patrimonio existente al inicio del año fiscal, por lo que puede impactar directamente la liquidez y las decisiones de inversión.
Para finalizar, el impuesto al patrimonio en 2026 refleja el difícil equilibrio entre la necesidad de recaudo del Estado y la estabilidad del sistema tributario. Para el Gobierno, se trata de una herramienta para financiar emergencias y fortalecer las finanzas públicas. Para muchos contribuyentes, especialmente empresas, representa un aumento de la presión fiscal sobre la riqueza acumulada.
Comprender cómo funciona este impuesto es clave para analizar sus efectos en la planificación tributaria y financiera.
1. Generalidades (residencia fiscal, obligados a declarar, fechas para declarar)
2. Patrimonio (bienes personales, negocio propio, deudas, patrimonio líquido)
3. Sistema de cedulación (rentas de trabajo, honorarios, rentas de capital, rentas no laborales, cédula general, cédula de pensiones, cédula de dividendos)
4. Ganancias ocasionales (venta de activos, herencias, otras)
5. Liquidación privada del impuesto (liquidación sobre rentas gravables, descuentos, retención en la fuente, anticipos)
6. Siete declaraciones de renta completas para que practiques.